En Memoria de Raymond J. Abeyta
Con profunda tristeza, anunciamos el fallecimiento de Raymond J. Abeyta, quien partió en paz el 27 de marzo de 2025, en su hogar en West Valley City, Utah, a la edad de 84 años. Raymond nació el 14 de abril de 1940 y fue precedido en la muerte por su hijo mayor, Eddie Abeyta.
Raymond fue un profesional altamente respetado, conocido por su experiencia como especialista en sistemas de riego y operador industrial pesado. Se jubiló en 1999 después de una carrera distinguida, dejando un legado marcado por su dedicación, habilidad e integridad. A lo largo de su carrera, Raymond fue admirado por su firme ética de trabajo y su compromiso con la excelencia, lo que le permitió ganar el respeto y la admiración de sus colegas y compañeros.
Además de sus logros profesionales, Raymond fue un abuelo devoto y amoroso. Estaba muy orgulloso de su rol como cuidador y proveedor de sus nietos, Ricardo Cornejo y Gabriel Cornejo. Su amor por ellos era inmenso y atesoraba cada momento que pasaba con ellos. La profunda dedicación de Raymond a su familia fue un aspecto definitorio de su carácter.
Raymond deja atrás a sus dos hijos, Paul Sr. y George Abeyta; su hermano, Zevedeo Abeyta (Pat Abeyta); su sobrino, Candido Abeyta (Pat Abeyta); su nieto, PJ Abeyta; así como a sus cercanos familiares, Victor Manuel Cornejo y Graciela Rubio. También le sobreviven sus queridos nietos, Ricardo Cornejo y Gabriel Cornejo. La ausencia de Raymond será profundamente sentida por todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo, pero su memoria vivirá en los corazones de su familia y amigos.
Se llevará a cabo una vigilia en su honor el 12 de abril de 2025, de 10:00 AM a 2:00 PM en West Valley Memorial Park and Funeral Home, ubicado en 4335 W 4100 S, West Valley City, UT 84120. Le seguirá un servicio católico a las 2:00 PM, con los servicios funerarios en el mismo lugar. El entierro se realizará en West Valley Memorial Park.
La vida de Raymond estuvo caracterizada por su dedicación, amor e inquebrantable integridad. Será profundamente extrañado, pero su legado continuará inspirando a todos los que lo amaron.
Te amamos, abuelito